Las lentes progresivas se han convertido en la solución para todas aquellas personas que tienen problemas de visión tanto de cerca como de lejos. Como no resulta especialmente cómodo ir con varias gafas a todas partes o cambiarlas cada vez que cambiamos la distancia de visión… ¡Las progresivas son casi un milagro!
Pero, como nada puede ser perfecto en esta vida… Si ya necesitamos un tiempo para adaptarnos al uso de cualquier tipo de gafas graduadas, en el caso de las gafas progresivas, debemos hacer un esfuerzo extra.
¿Qué debo hacer para adaptarme a las lentes progresivas?
Cuando hablamos de hacer un esfuerzo extra, que nadie se asuste, es mucho más sencillo de lo que parece. Para no tener que utilizar dos tipos de gafas diferentes, las lentes progresivas nos permiten ver nítidamente a cualquier distancia. ¿Cómo? Los cristales están diseñados para mirar a los objetos que se encuentran más lejos por la parte superior de la gafa, para enfocar a distancias intermedias en la parte central y para ver de cerca por la parte inferior.
Cuando empezamos a usar gafas progresivas, es difícil mirar por la zona de la lente adecuada en cada momento. Esto hace pensar a esos nuevos usuarios, que la graduación de los cristales no se ha hecho correctamente, pero nada más lejos de la realidad. Tan solo es cuestión de práctica y ejercitar los ojos para que su adaptación sea lo más rápida posible.
Consejos para usuarios de gafas progresivas
Como para todo en esta vida, el secreto está en la paciencia. No podemos pretender acostumbrarnos a este tipo de gafas de un día para otro. Pero esto no es una cuestión extraordinaria, nos sucede lo mismo cuando cambiamos la graduación de las lentes para presbicia, por ejemplo.
Ponernos nerviosos no nos servirá de mucho, así que, además de mantener la tranquilidad, vamos a ver algunos consejos para que el proceso resulte mucho más agradable.
- Colocar las gafas de manera que los ojos estén a la altura adecuada y podamos ver con claridad a cualquier distancia. Pero… ¿Cuál es la posición correcta? La respuesta es muy sencilla, la que los ópticos optometristas hayan recomendado en el momento de encargarlas. Lo ideal es que se pongan sobre el puente de la nariz, ni demasiado lejos de los ojos, ni demasiado cerca.
- No te las quites aunque te sientas incómodo, acostumbrarnos requiere de cierto ejercicio de constancia. Es probable que pasen alrededor de dos de semanas (llevándolas todo el día puestas) hasta que te acostumbres y un día, cuando veas que ni te acordabas de las que estabas usando, te des cuenta de que tampoco fue para tanto.
- Mover la cabeza también es importante. No muevas únicamente los ojos, ese giro para cambiar el enfoque no es suficiente.
- Otra cosa importante es intentar no mirar por el rabillo del ojo. Es cierto que la visión periférica no será completa, pero evitarás las zonas de las lentes que tienen menor nitidez.
Ejercicios para acostumbrarse a las gafas progresivas
Si no tienes demasiada paciencia y estás convencido de querer acelerar el periodo de adaptación de tus ojos a las lentes progresivas, los optometristas recomiendan algunos ejercicios con las gafas puestas:
- Modifica el enfoque: elige un punto lejano y centra la vista en él durante un tiempo. A continuación, observa un objeto cercano. Comienza a mirar alternativamente a uno y a otro hasta que consigas ver por la zona de visión adecuada en el momento justo. Cuando consigas enfocar bien ambos objetos, habrás aprendido a usar cada zona de la lente correctamente.
- Mantén la mirada fija antes de avanzar.
- Relaja los ojos. La mirada también se fatiga y el esfuerzo de los ojos para acostumbrarse a las nuevas gafas, es mucho mayor. Realiza un parpadeo continuado que favorezca la lubricación, date un masaje con movimientos circulares con la yema de los dedos el contorno de los ojos y, para acabar, tápalos con las palmas de las manos, pero sin apretar.
Nuestros ópticos-optometristas te asesorarán a lo largo de todo el proceso si finalmente te has cedido a usar gafas progresivas y te ayudarán a elegir las que mejor se adapten a tu situación.