La pérdida auditiva en niños es algo a lo que no se le presta demasiada atención por considerarlo, habitualmente, cosa de adultos. Sin embargo, muchos problemas de comportamiento o fracaso escolar pueden estar provocados por esta patología.

Para los niños puede suponer un enorme no entender el motivo por el que es incapaz de escuchar, convirtiéndose en un enorme desconcierto tanto para él como para el resto de su familia y la falta de herramientas para saber cómo ayudarle.

El grado de pérdida auditiva y un diagnóstico y tratamiento temprano puede tener un impacto extraordinario para el pequeño durante el resto de su vida.

Causas, factores de riesgo y signos de pérdida auditiva en los niños

Existen diversos factores de riesgo en la pérdida de audición en niños,al igual que varios motivos por los cuales la audición de un niño debe ser examinada en función de los siguientes síntomas: 

  • Infecciones recurrentes en oídos
  • Problemas de retraso en el habla
  • Familiares con pérdida auditiva
  • Diversos síndromes asociados con la pérdida auditiva (síndrome de Down , síndrome de Alport y síndrome de Crouzon)
  • Enfermedades infecciosas que pueden provocar dicha pérdida auditiva (meningitis , sarampión, etc.)
  • Tratamientos médicos y farmacológicos cuyo efecto secundario es la pérdida de audición (antibióticos, agentes de quimioterapia, etc…)
  • Fracaso escolar, diagnóstico de discapacidad en el aprendizaje, autismo, etc…

Los niños deben tener una revisión auditiva temprana ya que muchas veces, esta patología está motivada por las circunstancias que hayan rodeado el parto o el embarazo:

  • Nacer con un peso inferior a los 2 kilos o ser un bebé prematuro.
  • Respiración asistida durante más de 10 días tras el nacimiento.
  • Baja puntuación en el test de Apgar.
  • Ictericia severa tras el parto
  • Enfermedades padecidas por la madre durante el embarazo como por ejemplo, la rubéola.
  • Hidrocefalia.

Fracaso escolar o problemas de comportamiento

Es importante que los padres observen el comportamiento y reacciones de los niños si el pequeño no responde a su nombre, pide que le repitan las cosas o simplemente se percibe que no presta atención a las cosas de manera habitual. 

Como decíamos antes, en ocasiones el fracaso escolar o problemas de comportamiento, no son más que la señal de alarma de que la salud auditiva del niño no es todo lo buena que debería.  

Si se percibe cualquiera de estos síntomas, es necesario acudir al especialista y realizar una revisión auditiva que pueda aclarar lo que está sucediendo.

Si bien es cierto que los problemas de audición son más habituales en las personas de una edad avanzada, los niños en menor porcentaje también pueden sufrirlos.

Los avances tecnológicos en la actualidad permiten el uso de audífonos de alta precisión que resultan muy discretos, en ocasiones prácticamente invisibles, lo que ayuda a la integración de este elemento en la vida de los niños sin que suponga ningún problema.

Muchos de los problemas de audición pueden frenarse o mejorar de forma notable con el tratamiento adecuado, por eso es importante que realicemos, del mismo modo que con la visión infantil, revisiones periódicas para atajar lo antes posible cualquier tipo de problema.

Que el niño que lo sufre tenga la posibilidad no solo de mejorar su audición, sino de encontrar una solución, mejorará notablemente la manera de relacionarse con su entorno y su estado de ánimo.

Si quieres realizar una revisión auditiva a tu hijo y conocer cuál es el estado de su audición, acércate por Óptica Gasteiz y te informaremos de cómo llevarla a cabo. ¡Te estamos esperando!